miércoles, 18 de mayo de 2011

Democracia Real YA

A mí, con esto de las oposiciones, a veces me parece que no vivo en el mundo real. Estoy entre apuntes, materiales y pensamientos que ya no es que pertenezcan a mi día a día es que son mi vida. Me pasa, que ojeo el periódico y me entero de lo que ocurre pero mi mayor interés se centra en saber si de una vez por todas nos van a dejar de tocar las narices y vamos a poder examinarnos este año sí o no.

Y no miento, a pesar de estar en esta burbuja tengo el mismo sentimiento que la mayoría de la gente de mi generación y de las otras que ven cómo ninguno de los dos grandes partidos políticos de este país vela por los intereses reales de los ciudadanos.

No, la política no es asunto de los políticos, es asunto de todos nosotros. Los reproches al otro partido y el discurso ruidoso e insustancial que proclaman a los cuatro vientos mientras reparten bocadillos se está sustituyendo por la voz del pueblo que pide a gritos cambios concretos. Y ahora dicen en los medios de comunicación (los cuales al principio no se hacían demasiado eco de lo que estaba pasando) que las acampadas y las propuestas crecen tanto que ya asustan a los políticos. Pues no es para menos.

Se tiene que dar un cambio y yo creo que se va a dar, creo que se está dando. Puede que los efectos no se noten de forma masiva el próximo domingo, casi todos sabemos lo que va a ocurrir. Pero lo que sí está claro es que llegarán y que ya era hora de que los jóvenes no estuviéramos orgullosos de pasar esta crisis juntos sino de hacer méritos para salir de ella.

Cuidado con la generación dormida que parece que se está despertando....



domingo, 17 de abril de 2011

ACCIÓN DIRECTA

A muchos de los que me conocéis alguna vez os habré hablado de mi prima Bea. Trabaja en la Cruz Roja Internacional y es una de esas personas que se atreven a dedicar su vida por entero a los demás. Es alguien que admiro muchísimo, una referencia y todo un ejemplo para mí. Me gustaría presentárosla y acercaros un poco más a lo que hace a través de este vídeo:






jueves, 17 de marzo de 2011

¿Somos idiotas?

El otro día, en una entrevista que le estaba haciendo Buenafuente a Eduard Punset, éste decía que el ser humano tiene una capacidad infinita para ser infeliz. Puede que las grandes catástrofes se las lleven otros, como los japoneses que no dejan de asombrarme a la hora de afrontar este tipo de situaciones. Sin embargo, en este país seguimos amargándonos la existencia hablando del nuevo límite de velocidad impuesto por el Gobierno, de la subida de la gasolina o de que en los bares no se puede fumar (ya van tres meses, señores). No estoy diciendo que no debiéramos alzar la voz si algo no nos gusta, no estoy haciendo apología del conformismo, pero en España somos muy dados a que la fuerza se nos vaya por la boca. Mucho ruido pero ni una nuez. Creo que salvo en contadas ocasiones, esto siempre fue así.
La semana pasada me mandaron una cadena (me suena hasta antigua ya esta palabra) que incluía un texto de Arturo Pérez Reverte. Nunca me ha gustado demasiado este autor pero el caso es que me gustó mucho la forma en la que planteaba el discurso. Decía algo así como que desde las altas esferas se estaban aprovechado de todos nosotros. Daba una serie de argumentos y ejemplos de que las cosas no estaban yendo nada bien, que nadie se movilizaba... y terminaba cada párrafo diciendo: ¿Sois idiotas?
Independientemente de estar de acuerdo o no con el listado de atrocidades que él exponía, creo que la respuesta a esta pregunta está diáfana en todas nuestras mentes. De todas formas, no os preocupéis, yo contestaré simplemente mencionando que Torrente 4 (sí, la cuarta) es la película más taquillera del cine español. Es decir, necesitamos que para que la gente vaya a ver nuestro cine tenga que salir un tío gordo haciendo chistes de pedos con los frikis más famosos de la televisión. Saquen sus conclusiones...
Aún así, yo le diría al señor Reverte que yo no soy idiota, que me doy cuenta de lo que dice, que lucho por lo que creo a pequeñísima escala, que la crisis no es tanto económica sino de valores, que hay problemas que no me amargan la vida y que, por supuesto, que sé quienes son Chomsky y Saramago. ¿Pero sabes cómo te llaman en este país si no sabes quién es Belén Esteban?... Idiota.